Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Mujer casada, casa quiere.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
De tales devociones, tales costurones.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Si truena es porque va a llover.
A palabra necias, oídos sordos.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
A quien presta nada le resta.
Bicho malo nunca muere.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Pastelero a tus pasteles.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
El blanco hielo de agua es mensajero
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
La flor caída no vuelve a la planta
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Tal padre, tal hijo.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Camina como viejo y llegarás como joven.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
La mujer y la vaca, con día para casa.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
El que la hace riendo, la paga llorando.
A perro macho lo capan una sola vez
O te aclimatas, o te aclimueres.
Una abeja vale más que mil moscas
Viejos los cerros y reverdecen
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
El interés es más fuerte que el amor.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.