Dichosos los ojos que te ven.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Por San Martín, trompos al camino.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Algo es el queso, pues se da por beso.
No hay alegría sin aburrimiento
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Por enero florece el romero.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
El marido celoso nunca tiene reposo.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Baila más que un trompo.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Cada gorrión tiene su corazón.
El amor todo lo iguala.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Cosa muy querida, presto perdida.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Abre la boca que te va la sopa.
Quien roba una vez, roba diez.
Tal para cual, la puta y el rufián.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.