Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Serio como perro en bote.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Estar como caimán en boca de caño.
El trato engendra el cariño.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Palabras de santo, uñas de gato.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Marido, comprad vino; que no lino.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
El que de joven corre, de viejo trota.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Quien no sabe dar sabe recibir
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Cántaro roto para tiesto vale.
Quien tiene arte va por todas partes.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.