Te va a atropellar un carrito de helados.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Reyes y mujeres no agradecen.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Mira antes de saltar.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Amigo viejo y casa nueva
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Quien te quiere, no te hiere.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
A buey viejo, no se le saca paso.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
El que nace chicharra, muere cantando.
El pez muere por su propia boca.
Amor y señorío, no quieren compañía.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Si amas algo, déjalo libre. Si regresa es tuyo.
No se envía a un muchacho a recoger miel
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Mujer refranes, muller puñetera.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Las mujeres quieren ser rogadas.
El amor no se compra con dinero.
A liebre ida, palos al cubil.