A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
Bien te quiero y mal te hiero.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Hacer algo de cayetano.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Alegrías secretas, candela muerta.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
El alma está no donde vive sino donde ama.
Agarrando aunque sea fallo.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Para que quiere cama el que no duerme.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Pueblo chico infierno grande.
Cojo con miedo, corre ligero.
Por el árbol se conoce el fruto.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
En todas partes se cuecen habas.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.