Dar puntadas.
Por un oído le entra y por otro le sale.
Agua fina saca la espina.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
El hombre apercibido medio combatido.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
Quien no tiene plata, no compra corbata.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Mal suena el Don sin el din.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Al amigo, nunca lo pruebes.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
El que presta, a pedir se atiene.
Haz lo que creas que está bien.
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
Actividad cría prosperidad.
No es nada que matan a mi marido.
La unión hace fuerza.
Aire colado, a muchos ha matado.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Contra el nacimiento y la muerte no hay remedio.
Año de hierba, año de mierda.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Que la haga el que la deshizo.
Pecado callado, medio perdonado.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Campo abandonado, fuego proclamado.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Al buen día, métele en casa.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Criado y caballo, un año.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
A gran culpa, suave comprensión.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Como se vive, se muere.
Berenjena, ni hincha ni llena.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.