Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Necio es quien con necios anda.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
No hay gato que no tenga uñas.
Come santos, caga diablos.
Dale con que la abuela fuma.
Una hora de contento, vale por ciento.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
En guerra avisada no muere gente.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
El sastre de fama, conoce la trama.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Agua en cesto se acaba presto.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Si la coges borracha, la tendrás puta y ladrona.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
En arca abierta, el justo peca.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.