Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
No es quejido, sino que jode.
Alabanza propia es vituperio.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
Bien está cada piedra en su agujero.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
A ruin, ruin y medio.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Pon y te llamaran gallina.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Hablar a tiempo requiere tiento.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Al maestro, cuchillada presto.
Casa ordenada, casa salvada.
A quien mucho miente, le huye la gente.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
La necesidad agudiza el ingenio.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
De pies a cabeza.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Conócete a ti mismo.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Son nones y no llegan a tres.
El que ríe el último, ríe mejor.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.