El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Hablar con el corazón en la mano.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Dios, si da nieve, también da lana.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Carne a carne, amor se hace.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Año hortelano, más paja que grano.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Es demasiado necio para ser loco.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Jamás olvidó el que bien amó.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Vivir es morir lentamente.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Bonitas palabras al más listo engañan.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.