Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Al perro muerto, échale del huerto.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Aquel que guarda siempre tiene.
Poco a poco se anda lejos.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Viajar con un amigo hace amar la vida
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Hay que hacer de tripas corazones.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
A cada santo le llega su día.
Es de bien nacido ser agradecido
No tienes dedos para el piano
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Más vale amante bandido que novio jodido.
De tal árbol tal astilla.
No se debe escupir al cielo.
La casa esta donde el corazón.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Quien teme la muerte no goza la vida.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
A falta de pan, buenas son tortas.
Creerse el papá de los helados.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Dar es corazón, pedir es dolor
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.