El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Obremos a no ver, dineros a perder.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Ni en pelea de perros te he visto
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
La intención es lo que vale.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Amigo y vino deben de ser añejos.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
No hay luna como la de enero, ni amor como el primero.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Depende de cómo caigan las cartas
El amor iguala a los que se aman.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Amor hace la llaga, y él, la sana.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Amor no sufre ausencia.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
De casi no muere nadie.
Ama como el lobo ama a la oveja
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
La fantasía es la primavera del alma
Cuando seas padre comeras huevos.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Quien lengua ha, a Roma va.
A río revuelto, ganancia de pescadores.