La paciencia es el puerto de las miserias.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Quien empieza ganando, acaba llorando.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Dios no desampara a sus hijos.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
A tres azadonadas, sacar agua.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
En Octubre, la oveja cubre.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Cuando el verano es invierno, y el invierno verano, nunca es buen año.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Al mal hecho, ruego y pecho.
No te fíes del sol del invierno.
El que más madrugo, un talego se encontró.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Alabate pollo, que mañana te guisan.