El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
A padre avaro, hijo pródigo.
No está la Magdalena para tafetanes.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
La mujer en la cocina es una mina.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Tenés cola que te machuquen.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Los ojos son el espejo del alma.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
No dar su brazo a torcer.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
A cántaro roto, otro al puesto.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Hay mejores peces en el mar de los que se hayan podido pescar hasta ahora.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Nadie se muere dos veces.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.