Esto vale lo que un ojo de la cara.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Yo que callo, piedras apaño.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Donde está el rey, a cien leguas.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
La flor no se conserva roja cien días.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
De ensalada, dos bocados y dejada.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
A ama gruñona, criada rezongona.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
el fracaso es la madre del éxito.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Donde hay duda hay libertad.
Al saber lo llaman suerte.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.