Bueno es caer para más valer.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Escribir despacio y con buena letra.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
En puerta y en puente nadie se siente.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Yo que callo, piedras apaño.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Donde está el rey, a cien leguas.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
La flor no se conserva roja cien días.
A ama gruñona, criada rezongona.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Al saber lo llaman suerte.
el fracaso es la madre del éxito.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.