Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Mal largo, muerte al cabo.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
La monotonía genera aburrimiento
La más ruin cabra, revuelve la manada.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
A dineros dados, brazos quebrados.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Real ahorrado, real ganado.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Los cementerios están llenos de valientes.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.