Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Casa de muchos, casa de sucios.
Hermano mayor padre menor.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
A un traidor, dos alevosos.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Del mal vino, buena borrachera.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
No hay que arrear ganado flaco.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Ir por lana y volver trasquilado.
Quien cerca halla, cerca calla.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
El Rey reina, más no gobierna.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Burlas suaves traen burlas graves.
Oye primero y habla postrero.
Buen moro, o mierda u oro.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Sin viento no hay oleaje.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.