Malas nuevas, como el rayo llegan.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
El que no cojea, renquea.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Gota a gota se forma el río.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Lo que siembras cosechas.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Los enamorados, no ven a los lados.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
A perro viejo no hay tus tus.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Amor comprado, dale por vendido.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.