Pueblo chiquito, campana grande.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
A buen salvo está el que repica.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Más verga que el Trica programando.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Burlas que son veras, otro las quiera.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Amigo y vino deben de ser añejos.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Caldera observada no hierve jamás.
Moza reidora, o puta o habladora.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Soy una parte de todo lo que he encontrado
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
De cuentos suele irse a chismes.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Un pie calzado y otro descalzo
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
pajero como tenedor de oveja.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
De trigo o de avena, mi casa llena.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Tener un hambre de lobo.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.