Por un clavo se pierde una herradura.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
La barba no hace al filósofo
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Al son que le toquen bailan.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
No falta un burro en un mal paso.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
El que no mira adelante, atrás se queda.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
A cada santo su vela
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
El día que te casas, o te curas o te matas.
El avariento nunca está contento.
Quien lo hereda no lo hurta.
Junta de pájaros, agua segura.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
A mal viento va esta parva.
No es oro todo lo que reluce.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Mal suena el Don sin el din.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
Pedir más es avaricia.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Los sordos no oyen, pero componen.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Si tu vida ha sido una comedia, tu matrimonio será un drama.
Con pedantes, ni un instante.