Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
A buen amo, mejor criado.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
La música calma a las fieras.
El que está en el molino es el que muele, y no el que va y viene.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Paso a paso, se va lejos.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Por puerta abierta ladrones entran.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Hacer callar es saber mandar.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Lo que por agua viene por agua se va.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
Hacer agua los dientes.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Cuidados ajenos, matan al asno.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Al fisgón cuando menos un trompón.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Donde hay carne, hay hermosura.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
De buen caldo, buenas sopas.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.