Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
O Cesar, o mierda.
Del monte sale, con que se arde.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Hay que dejar ir al mundo como va
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Unos van delante y otros van detrás.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Chiquita, pero matona.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Junio brillante, año abundante.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Amistad que murió, nunca renació.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
El perfume bueno siempre viene en potes pequeños.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Hasta la salud necesita descanso.
No me hables de flores, que soy jardinero.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
No ha visto muerto cargando basura.
Amistades conserva la pared medianera.
El que regala, no vende; pero sorprende.
El que mucho ofrece, poco da.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
No hay alegría sin aflicción.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Mucho sabe quien callar sabe.
Dinero guardado, barco amarrado.
Puso pies en polvorosa.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
A escote, no hay nada caro.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Amor y señorío, no quieren compañía.