Donde se pace, que no donde se nace.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Una obra mala, con una buena se paga.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Pedir peras al olmo.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Todo hombre tiene su manía.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Cual el año, tal el jarro.
De la vista nace el amor.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Dar una de cal y otra de arena.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Le dieron como a violín prestado.
En Agosto, prepara la tinaja para el mosto.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
La alegría es el remedio universal de todo mal
El mal comido no piensa.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Jugar la vida al tablero.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
La fuerza no es un remedio
Obra con amores y no con buenas razones.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
Las grandes penas no se quejan.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.