A los locos se les da la razón.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Casa de mantener, castillo de defender.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Variante: De aquellos polvos vinieron estos lodos.
Hace más la raposa que la curiosa.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Siempre habla quien menos puede.
Las piedras rodando se encuentran.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Todo amor tiene su gasto
La vida es una cuarentena para el paraíso.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
El buen vino, venta trae consigo.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Tirar la casa por la ventana.
Para abril, de un grano salen mil.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Para conservar amistad, pared en medio.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.