Cada gusto cuesta un susto.
Quien escribe mucho desvaría
Bien está lo que bien acaba.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
A cada cabeza, su seso.
Cada gorrión tiene su corazón.
Por San Antón, la gallina pon.
La vida es la novia de la muerte.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
La vida pende de un hilo.
Honra sin provecho la digo pecho.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
Más claro no canta un gallo.
Gran tocado y chico recado.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
El mandar no tiene par.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Conozco al viajero, por las maletas.
Cuando el sol sale, para todos sale.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Quien destaja no baraja.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
Quien bien imagina, llámese adivina.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Febrero, rato malo y rato bueno.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Quien nada pide, nada recibe.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
El nuevo paga novicial.
Las buenas labores honran a los labradores.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Cabeza loca, la pierde su boca.