El comer, es maestro del beber.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
La lluvia viene después de los bosques.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
O la bebes o la derramas.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
La compañía en la miseria hace a ésta más
De pies a cabeza.
Una obra acabada, otra empezada.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Al higo por amigo
Quien busca, halla.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Antes el golpe que el grito.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Por pedir, nada se pierde.
Llueve sobre mojado.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
De broma en broma, la verdad se asoma.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Al mal tiempo, buen paraguas.
En Abril, aguas mil.
Es más feo que carro visto por debajo.
Los cascos salen a la botija.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
El que con muchos se casa, a todos enfada.