Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
A la cabeza, el comer endereza.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Estorba más que un colchón en la cocina.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
De buena semilla, buena cosecha.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Burro amarrado, leña segura.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Al hambre no hay pan negro.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Allá va la lengua do duele la muela.
Dios da, nunca vende.
A barco viejo, bordingas nuevas.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
No hay viejo sin dolor.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.