El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
En San Antón, calabazas al sol.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Más corre un galgo que un mastín, pero si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo.
El que manda, no va.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Decir, me pesó; callar, no.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
El tropezón enseña a sacar el pie.
A la zorra, candilazo.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Mal apaña quien no engaña.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Lo malo nunca es barato.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Pocas palabra y muchos hechos.
Muerto por una, muerto por varias.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Quien hace preguntas no es tonto.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
La buena obra, ella misma se loa.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Carne en calceta, para quien la meta.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Afanar y no medrar es para desesperar.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.