La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Manos blancas no ofenden.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Siembra perejil en Mayo y lo tendrás todo el año.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Un lago se forma gota a gota.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
A la que te criaste, te quedaste.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
Año nuevo vida nueva.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
Donde no hay, pon y encontrarás.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Mejor precavido, que arrepentido.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Por la peana se adora al santo.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Día vivido, día perdido.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
El gato escaldado, del agua fría corre.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
No hay escritor, por modesto que sea, que no piense en ser algo
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Gatos, pollos y corderos, de los primeros.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.