De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Amor nuevo, olvida el primero.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Bebe y ata la bota.
Un buen día vale por un mal mes
A cada pez le llega su vez.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
El que se afloja se aflige.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Aire colado, a muchos ha matado.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Perro viejo no ladra en vano.
Agua fría y pan caliente, mata a la gente.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Llave puesta, puerta abierta.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Palabra de boca, piedra de honda.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
En buena casa, mal inquilino.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.