Una sola araña cien moscas apaña.
No busques pan en la cama del can.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
El amor habla incluso con los labios cerrados
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Cada uno dice quién es.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Quien no arrisca, no aprisca.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Para todo perdido, algo agarrado.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
La mierda cuando la puyan hiede.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
La buena cena, temprano suena.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
El que su nariz acorta, su cara afea.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
A gato viejo, rata tierna.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Fiado has, tu pagarás.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
El que nació para melón, nunca llegará a sandía.
Los pensamientos no pagan peaje
Al potro que le alabe otro.