Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
A ojo de buen cubero.
La buena lectura, alivia la tristura.
Beber, hasta la hez.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Hacerse de la vista gorda.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Quien con toros anda, a torear aprende.
De día no veo y de noche me espulgo.
No hay mejor salsa que el hambre.
Casa ordenada, casa salvada.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
No se hablar, y me mandas predicar.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
El que busca, encuentra.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
A la hija, tápala la rendija.
Callado mata conejo.
Gran mal padece quien amores atiende.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Más pica espuela de celos que de aceros.
El último mono es el que se ahoga.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Esta en medio del río y se muere de sed el mezquino.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
El santo ausente, vela no tiene.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.