Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
A causa perdida, mucha palabrería.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
De la panza sale la danza.
Ni cenamos ni se muere padre.
Donde manda el perro, se ata al amo.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Pedir las perlas de la virgen.
El gusto se rompe en géneros.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
El hombre pone y la mujer dispone.
Yo que callo, piedras apaño.
Madre no hay más que una.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Poco dinero, poco sermón.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
El tomate hasta que se remate.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Irse de picos pardos.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
En largos caminos se conocen los amigos.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Más vale oler a asno que a muerto.
El que da porque le den, engañado debe ser.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Olla reposada, no la come toda barba.