Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
La tierra que me sé, por madre la he.
Cada uno habla como quien es.
La desgracia de un loco es dar con otro.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Agua podrida, colada y hervida.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
La reputación dura más que la vida.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Guerra avisada no mata soldado.
La sangre del pobre el rico se la come.
No hay año sin desengaño.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
El muerto y el ausente, no son gente.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Buena fama es buena cama.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
Éramos pocos y parió la abuela.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
El follo del santo, no hiede tanto.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
No hay majadero que no muera en su oficio.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Perros y gatos, distintos platos.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Del necio, a veces, buen consejo.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Dar una fría y otra caliente.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Por enero florece el romero.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.