No hay tal reja como el culo de la oveja.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
Más fluye el aceite y más manchas se generan.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
El precio se olvida, la calidad permanece.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
La distancia hace a las montañas más azules.
La viña y el potro, criélos otro.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
A heredad vieja, heredero nuevo.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
En Octubre echa pan y cubre.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Quien sabe adular sabe calumniar.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Al hombre de rejo, vino recio.
Quien solo vive, solo muere.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
El río se llena con arroyos pequeños.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
La mucha tristeza sueño acarrea.