Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Dar un cuarto al pregonero.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
De algo murió mi abuela.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Año lluvioso, échate de codo.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Hambre matada, comida acabada.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Las novedades son la sal de la vida.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
La ruana no es para el primer aguacero
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Peso y medida, alma perdida.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Real que guarda ciento, es buen real.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
A burlas, burlas agudas.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
A roma va, dinero llevará.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Ajo dulce ni leño sin humo.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.