El río se llena con arroyos pequeños.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Por las vísperas se conocen los santos.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
En amores, los que huyen son vencedores.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Al saber lo llaman suerte.
No coma cuento coma carne.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
Quien escucha, su mal oye.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
El que bien vive, harto letrado es.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
El dragón inmóvil en las aguas profundas se convierte en presa de los cangrejos.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
La llaga sana, la mala fama mata.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
En cada casa, un solo amo.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Dios castiga sin dar voces.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Quien aprisa asa, quemado come.
El que siembra, cosecha.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
O Corte o cortijo.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.