De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
A saya blanca, ribete negro.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
La risa abunda en la boca de los tontos.
En cada tiempo, su tiento.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
El relajo es dulce después del trabajo.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Adelante con los faroles.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Ni lava ni presta la batea.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
A cazuela chica, cucharadica.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Más moscas se cazan con miel que con hiel.
El que porfía mata venado.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Más haces callando que gritando.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Hijo ajeno, candela en el seno.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.