Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
La pisada del amo, el mejor abono.
Hechos son amores y no buenas razones.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Hay que leerle la cartilla.
A la hija casada sálennos yernos.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
No se puede estar en la procesión y repicando.
El flojo trabaja doble.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Haz como la campana, que tañe y calla.
A año tuerto, labrar un huerto.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Bandera vieja, honra capitán.
Buen comer, trae mal comer.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
La vida da muchas vueltas.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
El ceremonial es el humo de la amistad
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Al buen callar, llaman Santo.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.