Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
El muerto delante y la griteria atrás.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
A quien le dan pan que no coma.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
La vida es así, y el día es hoy.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
El carcelero es un prisionero más.
La suerte de la fea, la bella la desea.
No hay dos sin tres.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
El que las sabe, las tañe.
Confesión obligada, no vale nada.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Atrás viene quien las endereza.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
La alegría intensa es cosa seria
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.