Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Date buena vida, temerás más la caída.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Mal apaña quien no engaña.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Breve habla el que es prudente.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
Dios da las nueces, pero no las parte.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Contra gustos no hay nada escrito.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
El que va para viejo va para pendejo.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Al endeble todos se le atreven.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Tenés cola que te machuquen.
Por lo que uno tira, otro suspira.
El hogar del Ingles es su castillo.
Jugar a dos barajas.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Contra la gota, ni gota.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.