El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Contra la gota, ni gota.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Dar en el clavo.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
El hablar bien, poco cuesta.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Ocasión y tentación, madre e hija son.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
No todo el que trae levita es persona principal
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
A cada rey su trono.
El mono vestido de seda mono se queda
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Si la manga no es amplia no ondea
Las ideas están exentas de impuestos.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Criados, enemigos pagados.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Amor y vino, sin desatino.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
A quien le dan pan que no coma.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.