Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Date buena vida, temerás más la caída.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Una mentira, madre es de cien hijas.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Año tuero, vaca y muerto.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Breve habla el que es prudente.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Tenés cola que te machuquen.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Contra gustos no hay nada escrito.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
El que va para viejo va para pendejo.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Jugar a dos barajas.
Al endeble todos se le atreven.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
El hogar del Ingles es su castillo.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
El vientre lleno aunque sea de heno.