No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
Antes de que acabes, no te alabes.
El que llora su mal, no lo remedia
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Donde hay obras, hay sobras.
Ni lava ni presta la batea.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Haz lo que haces.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Amor viejo, pena pero no muere.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Es más puntual que un ingles.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Ocasión perdida, para siempre ida.
A burlas, burlas agudas.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Perro flaco soñando con longaniza.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Pan ajeno, caro cuesta.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Las paredes oyen.