El que llora su mal, no lo remedia
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Antes de que acabes, no te alabes.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Donde hay obras, hay sobras.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Ni lava ni presta la batea.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Haz lo que haces.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Es más puntual que un ingles.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Amor viejo, pena pero no muere.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Un clave pequeño abre grandes puertas.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Perro flaco soñando con longaniza.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
A burlas, burlas agudas.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Ir a amarrar el zorro.
Pan ajeno, caro cuesta.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.