Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Los frailes en jubón, hombres son.
Quien es feliz habla poco
El amor gobierna su reino sin espadas.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
El mono sabe el palo al que trepa.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Al asno no pidas lana.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
¡A darle que es mole de olla!
Tengo una buena capa, pero está en Francia.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
Una palabra deja caer una casa.
Lo estancado se pudre.
La venganza es un plato para tomar frío.
Un deber fácil no es un deber
De mi maíz ni un grano.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Echarle mucha crema a sus tacos
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Todo tiene un fin.
A burra vieja, albarda nueva.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Pan y vino andan camino.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
A donde fueres haz lo que vieres.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Desee bien, sea bueno.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.