Pedir peras al olmo.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Quien da para recibir no da nada
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
A un fresco, un cuesco.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
En verano, no hay cocinero malo.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
La fe no tiene miedo.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Hoy por ti, mañana por mí
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Si vas para volver, no vayas.
Cruz y raya, para que me vaya.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
El catalán de piedras hace pan.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
A bien obrar, bien pagar.
De casta le viene al galgo.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Remienda paño y pasarás año.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Malos reyes, muchas leyes.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)