Desee bien, sea bueno.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
En la cancha se ven los gallos.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
No conviertas en amigo al que has vencido
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Las sueños, sueños son.
La fuerza no es un remedio
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Quien no sabe, no vale nada.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
El amor entiende todos los idiomas
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
A consejo ido, consejo venido.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Como pecas, pagas.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Caer es más sencillo que levantarse.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Obremos a no ver, dineros a perder.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Más vale maña que fuerza.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Una familia unida come del mismo plato.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Después de un gustazo, un trancazo.
Matar dos pájaros con una piedra.