Atender y entender para aprender.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Es mejor callar que con tontos hablar.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Donde se está bien nunca se muere
A consejo de ruin, campana de madera.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Salud y fuerza en el canuto.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Dan darán, dicen las campanas.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Fue por lana y salió trasquilado.
Los vicios no necesitan maestro.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Estar como caimán en boca de caño.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
A fullería, cordobesías.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio