Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
El vino es la leche de los viejos.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
De la esperanza vive el cautivo.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Entre col y col, lechuga.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Buena fama es buena cama.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
La mejor suegra, la muerta.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Poco dinero, poco sermón.
Achaque el viernes por comer carne.
Ido el conejo me das consejo.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Un asno no aprecia compota de frutas.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.