Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Le busca las cinco patas al gato.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Jurar como carretero.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Los celos son el amor propio de la carne
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Cavas tu tumba con los dientes.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
El que presta, a pedir se atiene.
Que la haga el que la deshizo.
Hay quien las mata callando.
El que bien vive, harto letrado es.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Hechos son amores y no buenas razones.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
La fortuna es madrina de los necios.
Año de pitones, año de cabrones.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Cacarear y no poner, bueno no es.